Archivo de la categoría: economía

Invertir para ahorrar

En mis encuentros con los responsables económicos de las congregaciones religiosas aparece muchas veces una cuestión simple: se incrementan los gastos y disminuyen los ingresos. ¿Cómo se puede aguantar esa situación? ¿Cómo darle la vuelta? La idea de aumentar los ingresos aparece como una posibilidad muy lejana, casi utópica en el peor de los sentidos. Hay que atacar por el otro lado: disminuir los gastos. Pero aquí suele haber un conflicto: hay que invertir para ahorrar, hay que gastar más a corto plazo para gastar menos a medio/largo plazo. Es decir, para recortar los gastos, paradójicamente, hay que gastar. Invirtiendo tiempo y dinero. Seguir leyendo Invertir para ahorrar

Renta fija y renta variable

Estamos ante el gran dilema a la hora de las inversiones financieras. Entre la renta fija (las inversiones que no están sujetas a la volatilidad del mercado de valores sino que ofrecen una rentabilidad fija) y la renta variable (las acciones para entendernos) sometidas a los vaivenes del mercado y con posibilidad incluso en los momentos de crisis de perder valor, tendemos a pensar que lo más seguro es la renta fija. Porque uno de los criterios que tenemos claro a la hora de las inversiones financieras es la seguridad. Ponemos nuestro dinero en renta fija y ya no hay más de qué preocuparse. Seguir leyendo Renta fija y renta variable

Lo micro y lo macro

Hace poco estuve comiendo con un amigo que se mueve mucho en el asesoramiento de institutos religiosos en cuestiones financieras. Digamos que ya nos conoce desde hace tiempo. En un momento de la conversación hablamos de lo micro y lo macro. Me dijo algo así como “vosotros, los religiosos y religiosas, sois muy buenos en lo micro pero muy malos en lo macro”. Se refería obviamente al mundo de la administración. En su opinión nos manejamos muy bien en la administración de las pequeñas cosas, las compras de cada día. Ahí hacemos generalmente una administración cuidadosa, controlamos bien. Pero parece que en lo “gordo”, en lo grande, en lo macro, nos perdemos un poco. Seguir leyendo Lo micro y lo macro

De vuelta

Ya conocen el título de la película de James Bond: «Nunca digas nunca jamás.» Precisamente la película que llevaba ese título marcó la vuelta del personaje a las pantallas. Con mucha humildad, me voy a aplicar el cuento. Hace dos meses y medio publiqué lo que pensaba que iba a ser la última entrada en este blog sobre economía y vida religiosa. Y aquí me tienen de vuelta. Otra vez. Aunque ya les aviso a los lectores que va a ser una vuelta más relajada, sin dejarme esclavizar por la obligación autoimpuesta de publicar una entrada exactamente cada quince días como hacía antes.

Así que estoy de vuelta. Lo primero que quiero hacer es felicitar a todos ustedes por la Pascua recién celebrada. Ojalá eso de la resurrección llegué también a la economía aunque a veces me parece que es mucho pedir. Pero la esperanza es, debe ser, lo último que se pierde. Así que les deseo a todos que este tiempo de Pascua les llene de esperanza y gozo. Hay mucho trabajo por hacer pero poco a poco se irá haciendo este importante servicio que se nos ha encomendado en nuestros institutos.

Y como estamos en Pascua pues les mando un pequeño regalo. Les adjunto un archivo en donde encontrarán el texto de un artículo que voy a publicar próximamente en la revista «Vida Religiosa». Como anticipo especial para mis lectores. Y si les puede ayudar en sus trabajos, pues qué bien. Que para eso estamos, para servir.

ALLÁ VA LA DESPEDIDA

Todo lo que empieza tiene un final. Y también este blog llega a su final. Está que escribo ahora es la entrada número 114. Ya está bien de hablar de estas cosas de la administración que, para decir la verdad, da la impresión de que a muchos, ¿la mayoría?, les resultan indiferentes. Claro que esa misma mayoría protestará si no tiene la comida a su tiempo, o el médico o la electricidad o cualquier otro de los recursos económicos que nos hacen falta para vivir y para llevar adelante la misión. ¡Cosas de la vida! Seguir leyendo ALLÁ VA LA DESPEDIDA

Unificar

Vivimos en un mundo globalizado pero los institutos religiosos parece que se empeñan a veces en vivir en el pasado. Queremos que cada comunidad haga su guerra y sus compras y sus negocios. Para como decía en el blog anterior, respetar la autonomía de las comunidades. Así que vivimos en la contradicción de que somos capaces de montar cooperativas para que los pobres se unan y puedan obtener mejores servicios a mejores precios, pero nosotros preferimos mantenernos autónomos y hacer cada uno lo suyo aunque nos resulte más caro. Y, a algunos, Cuando oyen el término unificar servicios o proveedores o empresas casi que se les ponen los pelos de punta. Seguir leyendo Unificar

Grandes espacios

Una comida con un grupo de amigos. Ecónomos y ecónomas a nivel provincial y general, algún laico que colabora con ellos. Se habla de las preocupaciones comunes, del trabajo que se tiene entre las manos. Y en una de las revueltas que da la conversión sale el tema de los espacios, los grandes espacios, en que viven ahora muchas comunidades. Y las implicaciones económicas que ello tiene. Todos coincidimos. Habría que tomar decisiones urgentes. Seguir leyendo Grandes espacios

Un servicio basado en la confianza

A base de hablar de hablar de las grandes líneas que deben orientar las decisiones económicas de los institutos y de hacer altas reflexiones sobre la economía de los institutos, es posible que se nos olvide que esto de la economía es un servicio y que su objetivo final es servir al bienestar de las personas. Un servicio basado en la confianza. La confianza en sus hermanos y hermanas tiene que ser la actitud básica con la que el administrador realice su servicio. Seguir leyendo Un servicio basado en la confianza

Lo importante son los criterios

El último documento de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y la Sociedades de Vida Apostólica (Economía al servicio del carisma y de la misión) nos lo recuerda con claridad. Los institutos deberían elaborar un Directorio y un Reglamento en torno al tema de la economía. Los dos documentos son tarea urgente. Pero nosotros debemos tener claro que lo importante son los criterios. Es decir, que el Directorio es lo importante. Y que el Reglamento, en realidad, no es más que la expresión de las normas prácticas, de las consecuencias, de los corolarios, que brotan de los criterios definidos en el Directorio. Vamos que lo importante son los criterios. Seguir leyendo Lo importante son los criterios

El Consejo de Economía (2)

A estas alturas prácticamente todos los institutos religiosos, tanto a nivel general como a nivel provincial, deben tener ya en marcha su Consejo de Economía. En parte porque los aconseja el sentido común y en parte también porque así lo indica el Código de Derecho Canónico (c. 1280) que se supone que es de obligado cumplimiento. Ya escribí hace un tiempo una entrada en este blog sobre el tema pero de vez en cuando me encuentro con que existe una cierta confusión entre “equipo” y “consejo” de economía. Seguir leyendo El Consejo de Economía (2)

¿Se puede invertir en productos estructurados?

La pregunta de hoy es posible que pille descolocados a algunos de mis lectores. Quizá la primera pregunta debería ser “¿Qué son los productos estructurados?” Es importante responder a la cuestión porque hace poco me he encontrado unos criterios para las inversiones financieras de una institución de iglesia que decía claramente que “se puede invertir en productos estructurados con capital garantizado no inferior al 80%.” Seguir leyendo ¿Se puede invertir en productos estructurados?

Los tickets y las cuentas

Hoy me gustaría comentar un asunto muy concreto, muy práctico, pero que tiene interesantes implicaciones. Hablo de los tickets o recibos que nos dan cuando compramos algo. Hay bastantes congregaciones, me atrevería a decir que sobre todo femeninas pero no estoy del todo seguro, en que a la hora de dar cuentas de esos gastos normales de la vida cotidiana se le pide a los religiosos o religiosas que entreguen también los tickets que justifican los gastos de los que dan cuenta. Seguir leyendo Los tickets y las cuentas

Los pobres y la financiación

Hay muchas congregaciones que se dedican a trabajar con los pobres y en favor de los pobres. Muchas de sus actividades concretas se dirigen a tratar de servirlos, de ayudarlos en sus necesidades, de acompañarlos. Viven entre ellos. Viven con ellos. Se hacen hermanos y hermanas. Así dan testimonio vivo del Evangelio. Pero todas esas actividades necesitan financiación. Así los pobres y la financiación son dos términos que se ponen en relación inevitablemente. Seguir leyendo Los pobres y la financiación

Tu compra es tu voto

Es el título de un libro publicado por Carlos Ballesteros, profesor de economía en una Universidad y buen cristiano, en ediciones HOAC (donde se pueden encontrar muchos otros libros interesantes) hace unos años. Tu compra es tu voto. Ya el título lo dice todo. El mercado es una suerte de democracia abierta donde los demandantes de bienes y servicios votan todos los días, al hacer sus compras. Y donde los que ofrecen esos bienes y servicios están muy atentos a las exigencias concretas de la demanda. Seguir leyendo Tu compra es tu voto

Día de la vida religiosa y economía

Hoy andamos todos de fiesta. 2 de febrero, presentación del niño Jesús en el templo y día de la vida consagrada. Nos lo merecemos después de tantos trabajos y de tanta generosidad y entrega como se ve a lo largo y a lo ancho de este mundo que es la vida religiosa. Y nos lo merecemos más los que, dentro de ella, nos dedicamos a las cosas del dinero. Porque parece que juntar vida religiosa y economía no es fácil. Seguir leyendo Día de la vida religiosa y economía

Tener dinero puede ser un problema (y 2)

Me van a permitir que insista pero es que éste me parece que es uno de los problemas graves que tenemos en la administración. En los tiempos de vacas gordas nadie piensa en ahorrar, en administrar bien. Parece que sólo cuando llegan las vacas flacas, los tiempos de crisis y caída libre, se nos ilumina la mente y caemos en la cuenta de que los recursos son escasos y hay que administrarlos con mucho cuidado evitando todo despilfarro. Seguir leyendo Tener dinero puede ser un problema (y 2)

Ser ecónomo, un auténtico ministerio

Hace un tiempo estuve de visita en una comunidad religiosa. Después de la cena había un momento de recreo y esparcimiento comunitario en la sala común. Allí estaba, como casi siempre, casi presidiendo la reunión, la televisión. Y descubrí con sorpresa que el ecónomo de la comunidad era el detentor del poder en aquella sala. Tenía el mando en su habitación y sólo lo bajaba en determinadas ocasiones. Aquel mando permitía acceder a canales especiales deportivos. Cuando no estaba aquel padre, el resto se tenía que conformar con ver los canales normales. Era el ecónomo el que determinaba la posibilidad de ver algo diferente, casi siempre relacionado con el deporte. Seguir leyendo Ser ecónomo, un auténtico ministerio

Cambiar de “chip”. Superar las inercias

Ya sabemos todos que el “chip” es el motor, el centro, de cualquier ordenador. Cuando cambiamos de “chip” es casi como si cambiáramos de ordenador. La carcasa sigue igual pero por dentro el motor es nuevo. Aplicado a las personas, diríamos que significa cambiar de mentalidad, hacernos nuevos, acomodarnos a una nueva realidad, dejar lo antiguo. Pues bien, a religiosos y religiosas nos hace falta cambiar de “chip” y superar las inercias. Al menos, en este campo de la economía. Dejar las inercias, eso de “siempre se ha hecho así”, para empezar a pensar de otra manera, a buscar otras soluciones. Porque tiempos y situaciones nuevas exigen respuestas nuevas. Seguir leyendo Cambiar de “chip”. Superar las inercias

Las inercias del pasado

Alguna vez leí que la vida religiosa se había convertido en una especie de paquidermo, un enorme y pesado animal, muy lento y con mucha dificultad para cambiar de rumbo una vez que ha cogido una dirección. No es lugar para entrar en disquisiciones teológicas pero sí podemos decir que, al menos en el campo de la administración, la comparación no está mal traída.

Nuestras instituciones, congregaciones o provincias, tienen dificultad para cambiar de ruta, para tomar decisiones. Digo yo que influirá también lo de la edad. Con los años nos vamos haciendo todos más conservadores y menos creativos. El cambio nos asusta un poco y preferimos hacer las cosas como siempre se han hecho. Aunque en la práctica eso signifique un despilfarro enorme, una fuga de los recursos que son tan vitales para la misión a la que está llamado el instituto. Seguir leyendo Las inercias del pasado

Al servicio de la misión

Me estoy dedicando estos días a releer el documento dela CIVCSVA sobre la gestión de los bienes. La necesidad aprieta y estoy preparando una charla sobre el tema. Su lectura no lleva mucho tiempo. Apenas 30 páginas en pequeño formato. Por una vez, un documento de estos no se pierde en disquisiciones ni en teorías y va al grano. No podía ser menos al hablar de una cuestión tan práctica como es la administración de los bienes al servicio de la misión. Seguir leyendo Al servicio de la misión

Los permisos del Vaticano

De todos es sabido que para hacer una venta de inmovilizado material (un edificio, una finca) que supere una determinada cantidad, los institutos religiosos deben pedir permiso al Vaticano, a Roma. El objetivo se supone que es poner una medida de precaución ante posibles movimientos que pongan en peligro el patrimonio del instituto.

En el último documento sobre el tema económico de la CIVCSVA se da un paso más en la línea de estas precauciones. Se dice que los institutos deben introducir “para las obras la certificación de los balances y las auditorías, ya que representan la garantía de una actuación económico-administrativa correcta de parte de los institutos.” Por si acaso no fuese suficiente, más adelante se dice que “se hace presente que esta Congregación…, en ausencia de balances certificados, podría no conceder la autorización para procedimientos de financiación.” La frase tiene algo de amenaza. Seguir leyendo Los permisos del Vaticano