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De vuelta

Ya conocen el título de la película de James Bond: «Nunca digas nunca jamás.» Precisamente la película que llevaba ese título marcó la vuelta del personaje a las pantallas. Con mucha humildad, me voy a aplicar el cuento. Hace dos meses y medio publiqué lo que pensaba que iba a ser la última entrada en este blog sobre economía y vida religiosa. Y aquí me tienen de vuelta. Otra vez. Aunque ya les aviso a los lectores que va a ser una vuelta más relajada, sin dejarme esclavizar por la obligación autoimpuesta de publicar una entrada exactamente cada quince días como hacía antes.

Así que estoy de vuelta. Lo primero que quiero hacer es felicitar a todos ustedes por la Pascua recién celebrada. Ojalá eso de la resurrección llegué también a la economía aunque a veces me parece que es mucho pedir. Pero la esperanza es, debe ser, lo último que se pierde. Así que les deseo a todos que este tiempo de Pascua les llene de esperanza y gozo. Hay mucho trabajo por hacer pero poco a poco se irá haciendo este importante servicio que se nos ha encomendado en nuestros institutos.

Y como estamos en Pascua pues les mando un pequeño regalo. Les adjunto un archivo en donde encontrarán el texto de un artículo que voy a publicar próximamente en la revista «Vida Religiosa». Como anticipo especial para mis lectores. Y si les puede ayudar en sus trabajos, pues qué bien. Que para eso estamos, para servir.

Contabilidad, imagen fiel

Es una de las pocas cosas que se me quedaron grabadas cuando estudié contabilidad hace ya unos cuantos años. Es que la contabilidad tiene que ser la imagen fiel de la realidad económica contabilizada. Contabilidad, imagen fiel. Dos términos o dos ideas, que se mantienen unidas en mi memoria. Sin contabilidad bien hecha, no puede haber imagen fiel. Y si la contabilidad no es imagen fiel de la realidad, entonces es que no sirve para nada, porque no sirve para tomar decisiones económicas bien fundamentadas.  Seguir leyendo Contabilidad, imagen fiel

Rodeados de papeles y carpetas

La oficina del ecónomo suele estar llena de papeles y carpetas. Es natural. A su oficina llegan los más diversos asuntos. Lo primero, claro, multitud de facturas. Pero también llegan los extractos de las cuentas corrientes y los recibos bancarios, contratos, informes de las inversiones financieras, los documentos correspondientes a los impuestos pagados o por pagar, algún que otro informe jurídico, poderes notariales, escrituras de propiedad y compraventa. Seguir leyendo Rodeados de papeles y carpetas

La contabilidad sirve para algo

Pues sí, la contabilidad sirve para algo. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad es sólo una tarea que hay que hacer para poder rellenar, terminado el año, los informes que son preceptivos, que están mandados, que hay que mandar a la autoridad superior. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad sólo sirve para eso… y nada más. Seguir leyendo La contabilidad sirve para algo

Simplificar la vida

Todos decimos que tenemos una vida muy complicada. Tenemos mucho trabajo. Muchos frentes abiertos. Muchas cosas que hacer a la vez. Y entre tanta barahúnda nos surge de dentro un deseo: simplificar la vida, tener una vida más sencilla y más fácil. Más organizada y más tranquila. Esto es también un anhelo válido y legítimo en el campo de la administración, de la economía. Si algo se puede hacer de una manera más sencilla y fácil, ¿por qué hacerlo de la manera más complicada? Seguir leyendo Simplificar la vida

Administrar no es sólo contabilizar

Hace ya muchos años, la primera vez que asumí el cargo de ecónomo de una comunidad, mi antecesor en el cargo me dijo al momento de entregarme las carpetas y documentos correspondientes –lo que en lenguaje taurino serían los trastos de matar– que en este mundo de la administración lo complicado no eran los números sino las personas.

Como llevo en esto muchos años, he podido constatar que tenía más razón que un santo. Los números son dóciles. Y hasta divertidos y relajantes. Una buena tarde, sin teléfonos ni reuniones, con un poco de trabajo de contabilidad por delante, lleva consigo un cierto descanso. Seguir leyendo Administrar no es sólo contabilizar