Nuestro granito de arena

Todos estamos muy preocupados con la ecología, con la destrucción del medio ambiente y con el intento de salvar este planeta que es nuestra casa común. Es verdad: no podemos hacer grandes cosas, pero sí que podemos aportar nuestro granito de arena a la causa común. Me refiero a lo que podemos hacer los administradores en nuestro trabajo concreto. Y es que una de los elementos de nuestro trabajo son los documentos. Papeles y papeles. La fotocopiadora/impresora está a veces echando humo de lo mucho que trabaja. ¿Qué podemos hacer para aportar nuestro granito de arena a la mejora del medio ambiente?

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La ley nos protege

A veces pensamos que las normas y las leyes son una molestia, una carga, un impedimento que nos hace la vida más difícil. La vida de familia, pensamos, se arregla de otra manera más sencilla. Nos podemos saltar las normas en nombre de que todos somos buenos y tenemos buenas intenciones. La realidad es que en su mayor parte el derecho, las normas, canónicas y civiles son fruto de la experiencia y se han dictado para facilitar la convivencia y la resolución de los problemas y conflictos que surgen, inevitablemente y aunque todos tengan buena intención, en las relaciones entre las personas y los grupos. La ley nos protege, protege nuestros derechos y evita conflictos.

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En el mismo barco

Es una de las frases que me gusta repetir cuando doy charlas o clases a grupos de religiosos o religiosas. Digo y repito que “todos estamos en el mismo barco”. Me parece importante insistir en la idea porque a veces da la impresión de que somos más una flotilla de barcos o barquitos remando cada uno en su dirección, que un barco con una dirección única, y una misión única. Conviene que todos nos demos cuenta de que ni mi comunidad ni mi actividad, ya sea colegio, editorial, hospital o cualquier otra forma de apostolado que podamos imaginar, tiene sentido o vida independientemente de la provincia o congregación en la que está integrada. Pero esa frase merece algún comentario.

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Mantenimiento

De vez en cuando mi trabajo en la administración provincial me obliga a pasar por las comunidades de mi provincia y revisar con el ecónomo las cuentas. De paso, estoy con la comunidad e, inevitablemente, veo también la casa y cómo está de atendida. Hay algo que me preocupa en esas visitas. Y es que algunos de los administradores no terminan de entender bien la relación entre dos términos: austeridad y mantenimiento. Los dos términos tienen un corolario que es el término limpieza. Todos esos términos tienen alguna relación con la edad. Y prefiero no pensar que están relacionados también con otro término: desidia. Por eso me voy a centrar en los dos primeros: austeridad y mantenimiento.

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Palabras para pensar

Estamos en agosto. Ya sé que muchos de los lectores de este blog están en otras latitudes y agosto es un mes como cualquier otro. Pero el que escribe estas líneas está en España y en estas tierras agosto es un mes de parada nacional. Todo, o casi todo, queda aplazado para septiembre. Y todo el mundo piensa en tomarse unos días de descanso o, al menos, hacer una vida más relajada. Quizá quede tiempo hasta leer un libro o cosas parecidas. Quiero hacer mi aportación a ese relajo generalizado con unas palabras para pensar, unas frases que quizá nos hagan pensar en nuestro trabajo como administradores. Seguir leyendo Palabras para pensar

Respetar la legalidad

La vida religiosa ha vivido durante años en una cierta burbuja social. No siempre se hacían las cosas en los institutos como se hacían en la sociedad. Había una cierta sensación de que las leyes civiles no obligaban a los miembros de los institutos. Eran un grupo separado, aparte, que se regía por sus propias normas, que –se daba por supuesto– eran mejores y más justas y más de todo que las de fuera, las de la sociedad. Pero la verdad es que nos vamos dando cuenta de que es mejor atenernos a esas normas civiles y cumplirlas. Que es mejor y que nos quita de muchos problemas. Que a veces nuestras soluciones caseras y familiares, no sólo no arreglan nada sino que provocan mayores problemas. Que es mejor respetar la legalidad que no hacerlo. Seguir leyendo Respetar la legalidad

Limpieza y orden

Como saben mis lectores, escribo desde España. Estamos en verano. Es un tiempo un poco más relajado. Bajan las urgencias y el mismo calor hace que la actividad se ralentice un poco. Es un tiempo oportunísimo para poner un poco de limpieza y orden en los archivos. Sí, ya sé que el tema no es muy atractivo. Es incluso aburrido. Y sin embargo, mantener bien los archivos es condición indispensable para hacer una buena administración. Limpieza y orden debería ser el lema de nuestro trabajo como administradores. Seguir leyendo Limpieza y orden

Discursos y realidades

A lo largo de toda la historia humana las palabras y los discursos han sido muy solemnes pero la realidad no ha acompañado siempre esas palabras y esos discursos. Los institutos religiosos no somos una excepción y no siempre la realidad acompaña a nuestros discursos. No quiero ser destructivo. Hay realidades enormes de generosidad, de entrega, de servicio. Pero también a veces hay una cierta falta de coherencia entre discursos y realidades. Seguir leyendo Discursos y realidades

Cercanía y seguimiento

Un administrador provincial tiene que dedicarse a las altas finanzas pero también tiene que estar atento a los ecónomos y administradores de las comunidades. Ambos aspectos son parte de su trabajo. Puede ser difícil compatibilizar esos dos campos. En este blog hemos hablado mucho de esas altas finanzas pero últimamente no hemos recordado esa parte fundamental de su trabajo que es estar cerca de los ecónomos o administradores de sus comunidades. Expresaría su trabajo con ellos en tres palabras: cercanía, seguimiento y supervisión. Seguir leyendo Cercanía y seguimiento

El cálculo de las pérdidas

Ya parece que vamos saliendo de esta pandemia mundial. No en todos los países del mismo modo y al mismo ritmo pero estamos viendo ya la luz al final del túnel. De lo que no estamos tan seguros es de ver el final de la crisis económica que la pandemia ha provocado. Esto va a ser duro. Ya he escrito sobre la gravedad de la situación en la entrada titulada En tiempos de desastre. Pero creo que la situación es tan grave y con tantas consecuencias económicas para la sociedad en general y para los institutos religiosos en particular que hay que insistir en ello. Hay que hacer el cálculo de las pérdidas y ponerlo sobre la mesa. Negro sobre blanco. Para que religiosos y religiosas, no sólo sus gobiernos, se den cuenta de la gravedad de la situación. Seguir leyendo El cálculo de las pérdidas

Nuevos tiempos, nuevas oportunidades

De los desastres se suele salir. Vamos a esperar que sí. Pero no salimos como entramos. La situación ha cambiado y también nosotros tenemos que cambiar en nuestra forma de reaccionar ante las nuevas condiciones. A nuevos tiempos, nuevas oportunidades. En esta entrada quiero hablar de un instrumento financiero que nos puede ser muy útil y que podemos usar pero que, en general, no nos gusta usar o nos asusta usar o nos parece que no debemos usar. Me refiero al recurso al crédito como forma de financiar obras o inversiones que tengamos que hacer. A nuevos tiempos, nuevas oportunidades. Y hay que saber aprovecharlo todo, todo, al servicio de la misión. Seguir leyendo Nuevos tiempos, nuevas oportunidades

En tiempos de desastre

El título no es accidental: en tiempos de desastre. Lo que está pasando es realmente desastroso. El coronavirus no sólo va a matar porque es un virus muy malo que ya ha provocado muchas muertes. Está provocando una catástrofe económica tan enorme que posiblemente provocará muchas más muertes la crisis económica que la sanitaria. Y en tiempos de desastre hay que aplicar medidas urgentes, rápidas, novedosas, que se orienten a paliar en la medida de lo posible los efectos negativos que está provocando y que va a provocar en el inmediato futuro. Y los institutos religiosos no van a ser ajenos a ese desastre. Esta vez no. Nos va a tocar y muy de cerca. Seguir leyendo En tiempos de desastre

Planificar a largo plazo

En mi relación con diversas congregaciones religiosas, me sorprende ver cuántas ecónomas y ecónomos, generales y provinciales, viven al día. Ni siquiera se plantean la idea de planificar a largo plazo. Ni se les pasa por la mente. Las premuras del día a día, la última llamada telefónica, la urgencia del problema de aquella provincia o comunidad o actividad, no dejan lugar para el estudio tranquilo de la situación, para echar una mirada al futuro ni para planificar a largo plazo. Y me da la impresión de que en la actual situación se van a sentir más inclinados todavía a caer en esa tentación. ¡Va a haber más urgencias todavía! Seguir leyendo Planificar a largo plazo

Lo más urgente

Estamos viviendo unos días extraños. Tenemos un virus suelto por ahí y nos han dicho que lo más urgente y necesario es que nos quedemos en nuestras casas sin salir y evitando todo contacto social que pueda facilitar la propagación de un virus que está resultando muy letal sobre todo para nuestros mayores. La consecuencia del confinamiento no sólo es la paralización de la vida social. También se paraliza la economía. Vamos a tener que trabajar mucho para que la maquinaria económica se vuelva a poner en marcha. Y con ella, el trabajo, los salarios y el tener a su alcance los medios necesarios de vida para muchas personas. La crisis va a ser tremenda y todavía no imaginamos del todo sus consecuencias. Seguir leyendo Lo más urgente

Religiosas Ecónomas

La mayoría de los lectores de este blog son mujeres. La mayoría son religiosas. La mayoría son ecónomas o administradoras. El domingo pasado hemos celebrado el Día Internacional de la Mujer. No puedo menos que dedicar unas líneas a felicitaros, a daros las gracias por vuestro trabajo, por vuestra entrega, por vuestra generosidad. Por dedicaros a un servicio que muchos no valoran adecuadamente pero que es fundamental e imprescindible para la misión y el carisma de vuestras instituciones. Ser religiosa ecónoma es una forma maravillosa de hacer reino, de construir fraternidad a base de servicio. Seguir leyendo Religiosas Ecónomas

Asesores profesionales e independientes

Decía en la entrada anterior (La responsabilidad es nuestra) que no podemos pasar la carga de la decisión a los asesores. Ahora quiero subrayar que necesitamos asesores profesionales e independientes. Utilizaba una cita de la carta circular de la CIVCSVA, Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los Institutos de Vida Consagrada y en las Sociedades de Vida Apostólica. Pero lo dicho en esa entrada hay que completarlo con otro texto del mismo documento que dice: Seguir leyendo Asesores profesionales e independientes

La responsabilidad es nuestra

Estamos todos todavía leyendo el último documento de la CIVCSVA, Economía al servicio del carisma y de la misión, de 2018. Y casi se nos ha olvidado que antes, en 2014, se hizo público otro documento, Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los Institutos de Vida Consagrada y en las Sociedades de Vida Apostólica, más breve pero muy interesante que abrió el camino a que pensásemos en estos temas de la administración. Hoy quiero recordar algo que decía este documento previo y que me parece que es muy importante a la vez que verdad de perogrullo: que la responsabilidad es nuestra. Seguir leyendo La responsabilidad es nuestra

La ley del trabajo

He estado haciendo un repaso de lo escrito hasta ahora. Son 118 entradas. He hablado de muchos asuntos y muy diversos. Todos relativos a la administración y la economía, como no podía ser de otra manera. Pero me he dado cuenta de que me ha faltado un tema que es clave, fundamental, básico: la ley del trabajo. O dicho en palabras de san Pablo, “el que no trabaje, que no coma” (2 Tes 3,10). Y sigue diciendo: “Hemos sabido que algunos de vosotros viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. A estos mandamos y encargamos, por la autoridad del Señor Jesucristo, que trabajen tranquilamente para ganarse la vida” (2 Tes 3,11-12). Seguir leyendo La ley del trabajo

Invertir para ahorrar

En mis encuentros con los responsables económicos de las congregaciones religiosas aparece muchas veces una cuestión simple: se incrementan los gastos y disminuyen los ingresos. ¿Cómo se puede aguantar esa situación? ¿Cómo darle la vuelta? La idea de aumentar los ingresos aparece como una posibilidad muy lejana, casi utópica en el peor de los sentidos. Hay que atacar por el otro lado: disminuir los gastos. Pero aquí suele haber un conflicto: hay que invertir para ahorrar, hay que gastar más a corto plazo para gastar menos a medio/largo plazo. Es decir, para recortar los gastos, paradójicamente, hay que gastar. Invirtiendo tiempo y dinero. Seguir leyendo Invertir para ahorrar

El valor de nuestro patrimonio

Calcular el valor de una cosa no siempre es fácil. Sobre todo, cuando esa cosa está cargada de connotaciones afectivas. Por ende, calcular el valor de nuestro patrimonio no es fácil. Lo que tenemos son casas, residencias, colegios. ¿Cuánto valen esas propiedades? ¿Y lo que está dentro de ellas? Porque, a veces, pensamos que tenemos verdaderos tesoros y luego, resulta que, desde un punto de vista económico, de tesoros, na’ de na’. Seguir leyendo El valor de nuestro patrimonio

La Cadena de Mando

La economía de una congregación o de una provincia incluye también la relación con los empleados. Pues hay un punto en esa relación que he ido viendo por experiencia que trae muchos problemas: es el asunto de la “cadena de mando”. Una cadena de mando que no dejamos clara, de tal modo que muchas veces nuestros empleados no saben quien es su jefe, a quien tienen que reportar, quien les manda. A veces también sucede que los superiores no saben respetar los mandos intermedios que ellos mismos han nombrado.  Y ahí viene la confusión y el caos. Seguir leyendo La Cadena de Mando

Una congregación no es una empresa

La frase del título: “una congregación no es una empresa” se le podría atribuir a generales, provinciales y religiosos y religiosas de base. Muchos lo piensan. Y tienen razones para pensarlo. Porque la vida religiosa no fue concebida ni nació como una empresa. Nada que ver. Ni a sus miembros se les forma como trabajadores ni directivos altos ni medios de una empresa. Ni el objetivo de la vida religiosa es la maximización del beneficio. Ahí estamos todos de acuerdo. Seguir leyendo Una congregación no es una empresa

Diario de un Ecónomo Primerizo

Es verano. Al menos en Europa. El curso ha sido duro y necesitamos descanso. Así que, por esta vez, dejamos la teoría y pasamos al relato. Es la historia autobiográfica de un ecónomo local. sus primeras sensaciones. Sus primeros problemas. Quién sabe si algunas de las cosas que dice nos pueden hacer pensar un poco en algún rato libre sobre lo que es y debe ser nuestro ministerio como administradores y servidores de nuestros hermanos y hermanas. Seguir leyendo Diario de un Ecónomo Primerizo

Asumir riesgos

En economía siempre hay muchas posibles soluciones o respuestas a los problemas que se nos plantean. Un buen administrador debe ser capaz de asumir riesgos. Su trabajo fundamental es decidir. Decidir entre las diversas alternativas tratando de conciliar las múltiples necesidades presentes y futuras con los recursos, siempre escasos por definición. No hay una sola solución. No hay una sola respuesta. No es verdad eso de que no podemos hacer otra cosa. Hasta el posponer la decisión es ya tomar un camino concreto. Seguir leyendo Asumir riesgos

Renta fija y renta variable

Estamos ante el gran dilema a la hora de las inversiones financieras. Entre la renta fija (las inversiones que no están sujetas a la volatilidad del mercado de valores sino que ofrecen una rentabilidad fija) y la renta variable (las acciones para entendernos) sometidas a los vaivenes del mercado y con posibilidad incluso en los momentos de crisis de perder valor, tendemos a pensar que lo más seguro es la renta fija. Porque uno de los criterios que tenemos claro a la hora de las inversiones financieras es la seguridad. Ponemos nuestro dinero en renta fija y ya no hay más de qué preocuparse. Seguir leyendo Renta fija y renta variable

Un blog quincenal de Fernando Torres sobre economía y vida religiosa